viernes, 6 de septiembre de 2019

ESTRÉS LABORAL

En las próximas décadas la esperanza de vida bajará y se producirá una gran pandemia, "EL ESTRÉS LABORAL". Esto parece solo un epígrafe de una noticia, pero no solo es eso, sino que es una realidad. El estrés laboral llega a ser 5 veces más nocivo que el alcohol y el tabaco juntos y es, por ello, por lo que la OMS acaba de incluir "el síndrome burnout o del trabajador quemado" en la lista de enfermedades laborales.
 
El síndrome burnout (quemado, fundido) es un tipo de estrés laboral, un estado de agotamiento físico, emocional o mental que tiene consecuencias en la autoestima, y está caracterizado por un proceso paulatino, por el cual, las personas pierden interés en sus tareas, el sentido de responsabilidad y pueden hasta llegar a profundas depresiones.
 
El síndrome sería la respuesta extrema al estrés crónico originado en el contexto laboral y tendría repercusiones de índole individual, pero también afectaría a aspectos organizacionales y sociales.
 
Se puede ser más propenso a experimentar burnout si cumples varias de las siguientes características (en forma de señales o síntomas):
 
  • Te identificas tan fuertemente con el trabajo que te falta un equilibrio razonable entre tu vida laboral y tu vida personal.
  • Intentas asumir tareas y funciones que no corresponden a tu cargo.
  • Sientes que tienes poco o ningún control sobre tu trabajo.
  • Tu trabajo es especialmente monótono.
 
¿Puedo estar experimentando burnout en el trabajo?
 
Hazte las siguientes preguntas para saber si estás en peligro de padecer burnout:
 
  • ¿te has vuelto cínico o crítico en el trabajo?
  • ¿te arrastras para ir a trabajar y sueles tener problemas para empezar una vez has llegado?
  • ¿te has vuelto irritable o impaciente con los compañeros de trabajo o clientes?
  • ¿te falta la energía para ser consistentemente productivo?
  • ¿te falta la satisfacción en tus logros?
  • ¿te sientes desilusionado con tu trabajo?
  • ¿estás consumiendo excesiva comida, fármacos o alcohol para sentirte mejor?
  • ¿tus hábitos de sueño o apetito han cambiado por culpa de tu trabajo?
  • ¿estás preocupado por los dolores de cabeza inexplicables, dolores de espalda u otros problemas físicos?
 
Si has contestado sí a alguna de estas preguntas, puedes estar experimentando burnout.
 
Síntomas principales:
 
  • Agotamiento emocional: un desgaste profesional que lleva a la persona a un agotamiento psíquico y fisiológico. Aparece una pérdida de energía, fatiga a nivel físico y psíquico. El agotamiento emocional se produce al tener que realizar unas funciones laborales diaria y permanentemente con personas que hay que atender como objetos de trabajo.
  • Despersonalización: se manifiesta en actitudes negativas en relación con los usuarios/clientes, se da un incremento de la irritabilidad, y pérdida de motivación. Por el endurecimiento de las relaciones puede llegar a la deshumanización en el trato.
  • Falta de realización personal: disminución de la autoestima personal, frustración de expectativas y manifestaciones de estrés a nivel fisiológico, cognitivo y comportamiento.
 
Causas
 
El agotamiento del trabajo presente en el síndrome burnout puede ser el resultado de varios factores y puede presentarse normalmente cuando se dan condiciones tanto a nivel de la persona (referentes a su tolerancia al estrés y a la frustración) como organizacionales (deficiencias en la definición del puesto, ambiente laboral, estilo de liderazgo de los superiores, entre otros).
 
Las causas más comunes son las siguientes:
 
  1. La falta de control. Una incapacidad de influir en las decisiones que afectan a tu trabajo: como tu horario, tareas o carga de trabajo que podrían conducir a agotamiento del trabajo.
  2. Expectativas laborales poco claras. Si no estás seguro sobre el grado de autoridad que tengas o de tu supervisor o de lo que los demás esperan de ti, no es probable que te sientas cómodo en el trabajo.
  3. La dinámica de trabajo disfuncional. Tal vez trabajas con una persona conflictiva en la oficina, te sientes menospreciado/a por los compañeros o tu jefe no le presta suficiente atención a tu trabajo.
  4. Las diferencias en los valores. Si los valores difieren de la forma en que tu jefe hace negocios o atiende las quejas, la falta de correspondencia puede llegar a pasar factura.
  5. Mal ajuste de empleo. Si tu trabajo no se ajusta a tus intereses y habilidades, puede llegar a ser cada vez más estresante.
  6. Los extremos de la actividad. Cuando un trabajo es siempre monótono o caótico, necesitas energía constante para permanecer centrado, lo que puede contribuir a niveles más altos de fatiga y agotamiento del trabajo.
  7. La falta de apoyo social. Si te sientes aislado en el trabajo y en tu vida personal, puedes sentirse más estresado.
  8. Desequilibrio entre la vida laboral, familiar y social. Si tu trabajo ocupa gran parte de tu tiempo y esfuerzo y no tienes suficiente tiempo para estar con tu familia y amigos, te puedes "quemar" rápidamente.
  9. El acoso laboral, es el peor de todos, ya que hace que tu vida dentro y fuera de la empresa sea un calvario.
 
No saber detectar y no tratar a tiempo el síndrome burnout, puede tener consecuencias significativas:
 
  • Estrés excesivo
  • Fatiga
  • Insomnio
  • Un desbordamiento negativo en las relaciones personales o vida en el hogar
  • Depresión
  • Ansiedad
  • El alcohol o abuso de sustancias
  • Deterioro cardiovascular
  • El colesterol alto
  • Diabetes, sobre todo en las mujeres
  • Infarto cerebral
  • Obesidad
  • Vulnerabilidad a las enfermedades
  • Úlceras
  • Pérdida de peso
  • Dolores musculares
  • Migrañas
  • Desórdenes gastrointestinales
  • Alergias
  • Asma
  • Problemas con los ciclos menstruales
 
Recuerda, si crees que puedes estar experimentando burnout, no ignores tus síntomas. Consulta a tu médico o a un profesional en salud mental para identificar o descartar la existencia de condiciones de salud subyacentes. Si estás preocupado por el burnout en el trabajo, debes tomar medidas. Uno de los problemas del trabajador y quizás el más acuciante, es que se "ha normalizado", como parte de su trabajo, el estrés laboral.
 
Existen dos tipos de estrés: Estrés positivo, que es el que nos mantiene alerta, el que nos da ilusión por hacer nuestro trabajo con ganas. Estrés negativo, el que te consume día a día.
 
El 94% de los casos de estrés laboral viene causado por los jefes/as, responsables o compañeros/as; no solo son tóxicos para los trabajadores/as, sino para la propia empresa, aunque sea ella quien los puso ahí y les da premisas para que actúen de esa forma para fustigar a los trabajadores/as. Por ello, al igual que el Comité de Seguridad y Salud, se preocupa de la ergonomía de los asientos o de si se pone arnés o no por seguridad, debería también de preocuparse y solicitar un estudio -cada dos años, al menos- de riesgos psicosociales, para ver el grado de estrés laboral del trabajador/a.
 
En la mayoría de los estudios, en las conclusiones no remiten al paciente al doctor, sino que le recomiendan que su empresa tenga un buen comité de empresa, que luche por el bienestar del compañero/a, y que defienda sus intereses, frente a verdugos que la empresa pone elegidos/as para conseguir su fin, que no es otro, que ejercer presión y con ello meter el miedo en el cuerpo con sus amenazas a los trabajadores/as.
 
Libro de interés "El estrés laboral, análisis y prevención".
 
 
¡FORTALECE LA ORGANIZACIÓN DE LOS TRABAJADORES, AFÍLIATE A CSC!
 
¡NO a los abusos laborales!
¡NO a los retrocesos laborales!
¡NO a la represión laboral!
¡NO a la represión sindical!
¡Readmisión de Luis Delgado! (con juicio en el TS favorable al trabajador por traslado discriminatorio)
 
SECCIÓN SINDICAL DE C.S.C. EN AYESA AT
 

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